PARO CARDIORESPIRATORIO


DEFINICION

El paro cardiorespiratorio es la detención de la función cardíaca y respiratoria. En la práctica, el término se aplica también a una disfunción cardiorespiratoria aguda y severa.

La disfunción severa de cualquiera de los sistemas cardíaco o respiratorio, si no es rapidamente corregida, resultará en la falla del otro.


CAUSAS TOXICAS

Numerosos agentes tóxicos pueden dar lugar al paro cardiorespiratorio. Esta complicación es mas probable que ocurra en intoxicaciones en individuos con una enfermedad cardiorespiratoria subyacente.

Ejemplos importantes, clasificados de acuerdo al mecanismo subyacente incluyen:


CAUSAS NO TOXICAS


CUADRO CLINICO

El paciente con paro cardiorespiratorio está usualmente inconsciente, con respiración ausente o agónica, y con ausencia  de pulso o apenas detectable.

El monitor cardíaco puede mostrar cualquier ritmo, pero lo más frecuente es la asistole, fibrilación ventricular o bradicardia extrema.


DIAGNOSTICO DIFERENCIAL


INVESTIGACIONES RELEVANTES

El tratamiento ocupa el primer lugar antes que los exámenes, en el manejo inicial de un paro cardiorespiratorio.

El monitoreo cardíaco es esencial para determinar la actividad eléctrica del corazón y debería ser aplicado inmediatamente y continuarlo.

Los exámenes siguientes pueden ser útiles si la resuscitación progresa:


TRATAMIENTO

El paciente debe ser tratado inmediatamente. Las prioridades en el manejo son las siguientes:

a) Establecer una vía de aire segura, inicialmente succionando y luego con medidas definitivas como la intubación endotraqueal.

b) Mantenimiento de la respiración por ventilación asistida con máscara seguida de ventilación mecánica. Administrar oxígeno suplementario.

c) Obtener una vía intravenosa lo más rápido posible y comenzar el monitoreo cardíaco continuo. Mantener la circulación con masaje cardíaco hasta obtener un latido cardíaco espontáneo . La cardioversión directa de las disritmias ventriculares tóxicas son poco exitosas, y no deberían ser prevalentes sobre la corrección de la hipoxia, masaje cardíaco externo y administración de los antídotos correspondientes. Un marcapaso externo o intracardíaco puede ser útil en las bradicardias severas.

d) Fármacos: Atropina o adrenalina debieran administrarse de acuerdo con las guías de resucitación cardiorespiratoria.

Cuando la toxina es conocida o se sospecha, los siguientes antídotos están indicados:

Beta-bloqueantes Glucagon
Bloqueantes del calcio Calcio, Glucagon
Glucósidos cardíacos Fragmentos Fab específicos
Hidrato de cloral Betabloqueantes
Cafeina,Teofilina Betabloqueantes
Acido fluorhídrico Calcio
Organofosforados Atropina,oximas
Antidepresivos tricíclicos Bicarbonato de sodio
Antiarrítmicos tipo 1a/1c Bicarbonato de sodio


EVOLUCION CLINICA Y MONITOREO

No todos los pacientes que sufren un paro cardiorespiratorio sobrevivirán a la resucitación. Sin embargo, el pronóstico del paro cardiorespiratorio de origen tóxico en pacientes jóvenes y previamente sanos es a menudo más favorable que el paro de otras etiologías.

Una buena evolución es posible aún después de una resucitación prolongada.

La evolución clínica depende del agente en causa. El monitoreo intensivo y el soporte de la función cardiorespiratoria es necesaria hasta que se resuelva la causa tóxica.


COMPLICACIONES A LARGO PLAZO


AUTOR (ES) / REVISORES

Autor: Kent R. Olson MD, Universidad de California, San Francisco.
Revisores: Londres 3/98: Dres. T. Meredith, L. Murray, A. Nantel, T. Della Puppa, J. Pronczuk; Ginebra 8/98 D. Jacobsen, L. Murray, J. Pronczuk.
Traductor: Mabel Burger (Mayo, 1999).