DELIRIO


DEFINICION

Una alteración aguda reversible de la función cognitiva y/o de la conducta que ocurre como un efecto tóxico directo de una sustancia o secundario a una condición médica subyacente.


CAUSAS TOXICAS


CAUSAS NO TOXICAS

Nota: Algunas de éstas causas no tóxicas pueden ocurrir como una complicación de una intoxicación.


CUADRO CLINICO

Las manifestaciones clínicas de una alteración cognitiva o del comportamiento asociadas con delirio son extremadamente variables en tipo y severidad, y pueden fluctuar con el tiempo. Pueden incluir mareos, ansiedad, agitación, dificultad para concentrarse, pérdida de la memoria, inquietud, desorientación, trastornos del lenguaje, labilidad emocional y alucinaciones visuales y auditivas.

Los trastornos cognitivos y conductuales pueden ocasionar que el paciente se cause daños físicos a si mismo o a otros.

También pueden observarse otras manifestaciones clínicas que se destacan en la intoxicación subyacente (ej. Sindromes anticolinérgico, betadrenérgico, serotoninérgico).


DIAGNOSTICO DIFERENCIAL


INVESTIGACIONES RELEVANTES

El rol principal de las investigaciones bioquímicas es excluir o diagnosticar las causas no tóxicas del delirio. Los estudios deberian ser seleccionados con criterio clínico y pueden incluir:


TRATAMIENTO

El tratamiento es esencialmente de soporte y debe mantenerse hasta que las funciones cognitivas y de conductuales se normalicen.

Las medidas de soporte general están dirigidas a aliviar los síntomas de distress, evitar autoagresión y mantener un adecuado balance hidroelectrolítico, incluyendo:

El paciente con delirio nunca debería dejarse sin asistencia. La contención física debería ser utilizada quien la requiera para adelantarse en el control de un paciente no cooperante y poder asi realizar los procedimientos necesarios y prevenir asi autoagresión previo a la sedación farmacológica. Cuando se requiere, la contensión física se logra mejor sujetando al paciente con la ayuda de varias personas. Los pacientes extremadamente violentos deben ser sometidos por un grupo de personas con roles específicas para inmovilizar los brazos y la cabeza. Debe evitarse el uso prolongado de cinturones, chalecos de fuerza u otros objetos restrictivos salvo en circunstancias necesarias para evitar la agresión.

Se sugiere la sedación farmacológica con benzodiacepinas y/o haloperidol. Las dosis y fármacos habituales son:

Diazepam
Administrar 5 a 10 mg por vía intravenosa en 1 a 3 minutos. La dosis puede repeetirse hasta un máximo total de 30 mg. En niños, administrar 0,25 a 0,4 mg/kg hasta una dosis máxima de 5 mg para menores de 5 años y 10 mg en mayores de 5 años. El diazepam no debe ser administrado por vía intramuscular.

Midazolam
Administrar 0,1 mg/kg IV, pudiendo repetirlo cada 5 a 10 min si fuese necesario. Si no es posible lograr una vía venosa, se puede administrar 0,25 mg/kg IM. La dosis IM no debe repetirse en un período menor a 1 hora.

Haloperidol
Administrar 0.05 - 0.1 mg/kg IV y repetir si fuese necesario luego de 20 minutos. Puede utilizarse la vía IM, pero por esta vía la dosis no debe repetirse antes de 1 hora.

El propósito es sedar al paciente con el fin de mantenerlo mental y físicamente tranquilo, pero con respuesta a la estimulación. Si no se logra el control del paciente a pesar de la sedación con las dosis descritas con anterioridad, no utilizar dosis mayores hasta que no se tengan facilidades para la intubación y ventilación.

Cuando el delirio es una consecuencia de una toxina específica o una complicación de una intoxicación (insuficiencia respiratoria, hipertermia, hipotermia, hipoglicemia, hiponatremia, hipernatremia, hipomagnesemia) puede ser necesaria la utilización de tratamiento de soporte o antidótico. Debe considerarse el uso de la Fisostigmina en el manejo del delirio asociado a intoxicaciones por agentes anticolonérgicos. El delirio asociado con el sindrome serotoninérgico puede mejorase con la administración de ciproheptadina o clorpromazina.


EVOLUCION CLINICA Y MONITOREO

La duración del delirio varia con el tipo de intoxicación pero raramente se prolonga por mas de 72 horas. El paciente debe ser observado en forma cuidadosa y continua hasta normalizarse su estado mental. El estado mental y la función respiratoria deben ser monitorizados cuidadosamente despues de la sedación.


COMPLICACIONES A LARGO PLAZO

Raras: se ha comprobado que los pacientes no se lesionan ellos mismos durante el delirio.

En algunas oportunidades luego de la ingestión de LSD u otros alucinógenos, pueden presentarse sintomas recurrentes molestos ("flash-backs").


AUTOR(ES) / REVISADO POR

Autores: Dr J. Pronczuk, International Programme for Chemical Safety, Geneva, Switzerland. Dr R. Dowsett, Departments of Clinical Pharmacology and Emergency Medicine, Westmead Hospital, Westmead, NSW 2145, Australia.
Revisado por: Cardiff 3/95; Berlin 10/95: R. Dowsett, J. Pronczuk; Cardiff 9/96: T. Meredith, L. Murray; Birmingham 3/99: T. Meredith, L. Murray, A. Nantel, J. Szajewski.
Traductores: Miguel Brito, Daniela Pasqualatto y Javier Mallet (Brazil, October 1999).